• Aprende a elegir tu ropa y accesorios para ganar credibilidad con tus clientes y equipo de trabajo.

Por: Verónica Veana
 
Cuando te preguntes cuál es la vestimenta ideal para tu trabajo, piensa en estos puntos:
 
  • ¿En qué empresa trabajas?
  • ¿Qué puesto tienes?
  • ¿Qué quieres comunicar a los demás?

¿Por qué son importantes estos puntos? 

El primero, porque no todas las empresas manejan los mismos códigos de vestimenta y esto se debe a que todas las empresas tienen diferentes estilos según sus giros.

Si trabajas en un giro industrial, probablemente te pidan algún uniforme que se adapte a la seguridad que requieres para llevar a cabo tus actividades. Si tu empresa es más tradicional, porque así definieron su estilo y porque así son los clientes con los que trabajan, tu vestimenta deberá ser formal y discreta. Y si tu empresa tiene un estilo más relajado o incluso la creatividad es su sello, quizá te permitan un código business casual o hasta informal, según las actividades que realices.

Recuerda que al ser parte de una empresa, te conviertes en su representante y mientras más congruente es tu imagen con la empresa a la que pertenences, mayor credibilidad tendrás con tus clientes.

Lo mismo pasa con tu puesto. Si eres ejecutiv@ ¡viste como ejecutiv@!, si tienes un puesto gerencial, distínguete para que tu mismo equipo crea en ti y en tu liderazgo. Si estás buscando ascender de puesto, observa cuáles características son indispensables para alcanzarlo y proyéctate como el candidato o candidata ideal en todos los aspectos. 

                                                                                    
                                                                                    Foto vía: Corporateclothes.com.au

Tu pasión, conocimiento y experiencia son básicos para alcanzar tus metas, pero ¿qué pasa cuando cuentas con la experiencia y el conocimiento, pero tu imagen refleja lo contrario? Lo más probable es que te cueste un poco más de trabajo lograr que la gente crea en ti con una primera impresión. Y ¿sabes algo?....

¡Solamente bastan de 5 a 7 segundos para causar una primera impresión!

¡Qué mejor que tu imagen refuerce todo tu conocimiento para ser congruente y comunicar lo que tú quieres!

Saber cómo vestir en tu trabajo habla de que sabes perfectamente de qué trata y qué se necesita; por esta razón, llegamos al punto número tres, que dice: ¿Qué quieres comunicar a los demás?

Eso solo lo sabes tú, pero debes tener una visión clara y objetiva de qué es lo que te favorece para tu trabajo - en cuanto a vestimenta, peinados y accesorios- y además, ser consciente que cuando prestas atención a estos detalles, puedes acelerar resultados, porque la gente te cree, generas confianza e incluso empiezas a crear una imagen aspiracional, ya que la seguridad en ti mism@ aumenta al saber que te ves como lo que eres.

Así es ¡como lo que eres! Una imagen efectiva se basa en la autenticidad y en cómo adaptarte a cada momento sin perder tu esencia; sin dejar de ser tú.

Es momento de dejar de pensar que la imagen es algo superficial y empezar a verla como lo que es: una herramienta más para el logro de tus metas personales y profesionales.


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